Tecnología de hidrógeno segura y eficaz
El T8999 representa la evolución moderna de las técnicas de detección de fugas, utilizando el hidrógeno como gas trazador. A diferencia de los métodos tradicionales con helio, costosos y cada vez más difíciles de conseguir, o de las pruebas con aire comprimido que no permiten la localización puntual de las fugas, el hidrógeno ofrece el equilibrio perfecto entre prestaciones, seguridad y economía. El equipo trabaja con forming gas, una mezcla compuesta por 5% de hidrógeno y 95% de nitrógeno, que garantiza absoluta seguridad operativa al estar muy por debajo del límite de inflamabilidad del hidrógeno (4%). El kit sniffer suministrado de serie permite a los operadores identificar exactamente el punto de pérdida moviendo la sonda a lo largo de las uniones, soldaduras y superficies del componente bajo prueba.
Sistema de medición de alto rendimiento
El equipo integra un sistema doble de medición: presión diferencial (Dp) y presión directa. El sensor de presión diferencial cubre un rango fijo de 0-65 mbar con una precisión del 0,5% del valor leído más 3 dígitos, mientras que la resolución varía desde 0,001 mbar para las presiones más bajas hasta 0,1 mbar para las más elevadas. Esta característica permite detectar variaciones de presión extremadamente pequeñas, correlacionadas con pérdidas mínimas. Los sensores de presión directa están disponibles en seis configuraciones (0-1 bar, 1-2 bar, 2-6 bar, 6-10 bar, 10-20 bar, 20-50 bar) para adaptarse a las diferentes necesidades aplicativas, todos con precisión del 0,5% del fondo de escala. El sistema de adquisición de alta resolución de 1 millón de puntos AD, suministrado de serie, garantiza la máxima precisión en la digitalización de las señales.
Capacidad de medición y detección
El T8999 es capaz de medir fugas en el rango 0-10 cc/min con resolución de 0,01 cc/min y precisión del 1% del valor leído más 0,03 cc/min. Esta alta sensibilidad lo hace adecuado también para componentes con especificaciones de estanqueidad muy estrictas. Además de la medición de la fuga, el equipo puede determinar el volumen interno del componente bajo prueba, en el rango 0-500 cc con resolución de 0,1 cc y precisión del 1% más 2 cc (disponible para los rangos hasta 10 bar). La medición del volumen es particularmente útil para verificar la correspondencia entre el volumen teórico y real del componente, identificando posibles defectos de producción o ensamblaje.
Interfaz y programabilidad
La pantalla a color de 800×280 píxeles ofrece una interfaz clara e intuitiva para la gestión de todos los parámetros operativos. Los operadores pueden crear y memorizar hasta 300 programas de test diferentes, cada uno identificable con un nombre de 16 caracteres para facilitar su reconocimiento. Cada programa puede contener parámetros personalizados de presión de prueba, tiempos de estabilización, umbrales de aceptación/rechazo, y modalidades operativas. El sistema de protección con contraseña previene modificaciones accidentales o no autorizadas, garantizando la integridad del proceso de control de calidad. La memoria archivo de pruebas avanzada registra todos los datos de test para la completa trazabilidad requerida por las certificaciones ISO y por las normativas del sector.
Integración y automatización
La conectividad del T8999 es completa y versátil. Los puertos duales RS232 y el puerto RS485 permiten la comunicación con PLC, PC de supervisión y otros dispositivos industriales. Las interfaces USB Master y Slave permiten la conexión de impresoras, lectores de código de barras, memorias USB para backup de datos. Las señales I/O estándar incluyen Start, Stop, Filling, Test, Good, Reject y 4BCD para la integración en líneas automatizadas, mientras que la tarjeta de expansión I/O opcional añade 8 salidas programables y 4 entradas programables para lógicas de control complejas. El puerto Ethernet opcional habilita la conexión de red para monitoreo remoto e integración en los sistemas MES.
Dotaciones estándar y opciones
El T8999 se suministra de serie con el kit sniffer hidrógeno H2 y el sistema de adquisición de alta resolución. Entre las opciones disponibles destacan la válvula de descarga interna, la neumática para llenados rápidos, el regulador electrónico de presión, el circuito de autocero, la capacidad de efectuar pruebas tanto positivas como negativas, el pre-llenado automático, la lectura de la presión en espera y la salida analógica proporcional a la fuga. Los accesorios incluyen electroválvulas externas, botoneras personalizadas, pedales de start, lectores de código de barras, venturi para la generación del vacío, filtros de aire, grifos micrométricos, impresoras térmicas y software dedicados como el Data Manager para el análisis estadístico.
Ventajas de la tecnología de hidrógeno
La utilización del hidrógeno como gas trazador ofrece numerosas ventajas respecto a las tecnologías alternativas. Comparado con el helio, el hidrógeno es mucho más económico y fácilmente disponible, con prestaciones de detección comparables o superiores gracias a su molécula aún más pequeña. Respecto a las pruebas con aire, el método de hidrógeno permite no solo cuantificar la fuga sino también localizarla precisamente con el sniffer, reduciendo drásticamente los tiempos de diagnóstico y reparación. El forming gas al 5% de hidrógeno es completamente seguro, no inflamable, no tóxico y no deja residuos, haciendo que el proceso de prueba sea limpio y respetuoso con el medio ambiente.
Aplicaciones industriales
El T8999 encuentra empleo en diversos sectores donde la detección y localización de fugas es crítica. En el ámbito de automoción se utiliza para probar radiadores, condensadores de aire acondicionado, depósitos de combustible, circuitos de frenado, intercambiadores de calor y componentes del sistema de refrigeración. En el sector refrigeración y climatización se emplea para verificar la estanqueidad de evaporadores, condensadores, compresores y circuitos frigoríficos. La industria hidráulica lo utiliza para válvulas, cilindros, bombas y circuitos de alta presión. Otros ámbitos de aplicación comprenden la industria médica (circuitos respiratorios, botellas de oxígeno), el sector gas (contadores, reguladores, acoples), la electrónica (packages herméticos) y el aeroespacial (componentes presurizados). La versatilidad, la sensibilidad y la capacidad de localización hacen del T8999 un equipo indispensable para garantizar confiabilidad y seguridad de los productos.